Antes que los últimos
rayos de luz se desvanezcan
en los primeros
velos del atardecer.
Antes que tu sonrisa
se convierta en un rictus.
Antes que esto y más, ocurra.
Enséñame a creer
en la vida,
en el amor,
en vos,
en mi.
El tiempo corre,
demasiado rápido.
Las noches y los días
se suceden en un prender y apagar;
prender y apagar de lámparas;
casi sin darnos tiempo a ver
la luz y la oscuridad.
De ésta forma se nos va
lo bueno y lo malo de cada uno.
De ésta manera,
vamos quedando en un punto,
tratando de atrapar
los rayos de luz
en un momento
y la oscuridad en otro;
sin conseguir
ni lo uno ni lo otro.
Antes que la oscuridad definitiva,
llegue para instalarse,
enséñame a atrapar la luz
para poder iluminar el final.
Fotografias: A.Piñol
