
¿Quién comienza a demoler este castillo?
¿Quién echa abajo la cúpula con las columnas que la sostienen?
¿Quién a golpes derriba una a una las paredes?
¿Quién excava los cimientos para no dejar huellas de una era?
¿Yo? ¿Que lo edifique en el tiempo?
Con los sueños y las ilusiones de futuros.
¿O tu, con tus silencios e indesiciones?
No me digas que el tiempo y la distancia son los que lo demuelen.
Porque sabes muy bien, que tu podrías haber acortado ese tiempo
y esa distancia con tan solo una palabra.
Una palabra que nunca llegaste a pronunciar.
Una palabra que espere inútilmente.
No puedo seguir esperando.
El tiempo corre demasiado rápido,
tanto, como la arena se escapa entre los dedos de la mano.
Derrumbo los sueños,
Derribo las ilusiones,
Cierro mi boca a tu nombre,
Guardo con siete candados
El amor que te tengo.
Intentare plantar un jardín de rosas,
donde la chimenea ardía en el invierno de mis sueños.
O en el balcón que miraba al mar esperando verte llegar.
No se aún como seguiré.
No se cuantas lagrimas me quedan por derramar.
No se si podré recuperar la sonrisa.
Pero seguramente algo hallare para seguir viviendo,
sin el castillo de sueños e ilusiones
que un día dejaste que comenzara a edificar.
Fotos: Ana M. Piñol





















